BENZODIACEPINAS, ¿USO O ABUSO?

Las Benzodiacepinas (Diazepam, Alprazolam, Midazolam…) son un fármaco que se sintetizó por primera vez en los años 50, y se observó que tenía propiedades para el insomnio, ansiedad, relajante muscular, anticonvulsivante , e incluso en la menopausia.

Este descubrimiento fue espectacular y su uso ha crecido tanto que según un estudio del Observatorio de la Agencia del Medicamento,las benzodiacepinas han visto aumentado su uso en un 113,6% en los últimos años.

¿Cómo actuan ?

Lo que hacen las benzodiacepinas es aumentar la acción de usa sustancia química natural del cerebro ( el ácido gamma-aminobutírico )que es un neurotransmisor que envía mensajes desde una neurona a otra indicándolas que el organismo se tranquilice.

Sin embargo, cuando no se usa la benzodiacepina adecuada o cuando se prolonga su uso en exceso surgen problemas de dependencia y tolerancia del organismo, por eso resulta tan importante conocerlas bien y sólo tomarlas bajo estricta prescripción médica y control farmacéutico.

 

¿Existen interacciones con otros fármacos ?

Si, hay muchas.

No se pueden mezclar con alcohol, analgésicos opiodes para el dolor, anestésicos o antidepresivos ya que se potencia considerablemente su efecto.

Pero tampoco se deben consumir junto con cafeína, anti-ácidos o incluso zumo de pomelo, ya que ocurre lo contrario, se ve disminuido su efecto.

 

¿Por qué se habla de abuso de las Benzodiacepinas?

El problema de tratarse con benzodiacepinas es su posible cronificación. Si nos acostumbramos a que con una pastillita conseguimos quitarnos la angustia, dormir como troncos y levantarnos descansados , dejar de usarlos resulta muy difícil.

Cuando se dejan tras un consumo prolongado en el tiempo puede aparecer el llamado Síndrome de Abstinencia con un cuadro de ansiedad, palpitaciones, temblores, irritabilidad, sudoración espasmos musculares o insomnio de rebote.

Además el consumo de Benzodiacepinas a largo plazo pueden producir no sólo deterioro cognitivo, falta de atención sino que también tras estudios realizados aumenta el riesgo de padecer Alzheimer.

 

¿Existen otras opciones contra el insomnio y la ansiedad?

Pues sin duda en la farmacia conocemos muy bien los remedios naturales a base de plantas. Entre ellos están:

  • VALERIANA: es inductora del sueño, ansiolítica y relajante muscular.Su efecto es potenciador de las benzodiacepinas y por eso no se deben mezclar.
  • PASIFLORA: ansiolítica y espasmolítica.Efecto prolongador del sueño y mejora el descanso nocturno.
  • AMAPOLA DE CALIFORNIA: acción sedante y mejora la calidad del sueño.
  • LÚPULO: acción sedante, ansiolítica e inductora del sueño.Está especialmente indicado en trastornos emotivos de la menopausia.
  • MELISA: mejora la calidad del sueño.
  • TILA: efecto sedante y espasmolítico suave.No se le reconoce ningún efecto sobre el sueño, pero si es relajante.

 

Recomendaciones del farmacéutico:

  • Usar la menor dosis posible de bezodiacepinas que sea eficaz y durante el  menor tiempo posible que consiga el efecto deseado.
  • No se deben usar más de un mes contra el insomnio y 3 para la ansiedad, pero evaluando periódicamente y con seguimiento médico.
  • No retirar un tratamiento a largo plazo por nuestra cuenta, sino que se debe consultarlo antes con el médico y que éste establezca un protocolo para ir disminuyendo la dosis de manera gradual.
  • Debemos estar conscientes que el uso de medicamentos debe ser algo puntual , lo cual implica que si hay un problema debemos cambiar algo en nuestros hábitos de vida.

 

 

Hábitos de vida que nos ayudan a dormir mejor:

  • cenas ligeras
  • mantener un ambiente en la habitación de unos 18 ºC
  • hacer ejercicio físico diurno, nunca antes de dormir
  • un baño relante antes de acostarse

 

Ya saben, los fármacos nos ayudan en momentos puntuales de la vida , pero siempre debemos estar conscientes que deben quedar en eso, un momento puntual en la vida.